Tarta salada de calabacín y ricotta
CP
En un viaje reciente a Londres me traje el libro de recetas Sift de Nicola Lamb, no solo trae recetas increíblemente apetitosas, sino que también incluye muchas técnicas básicas de repostería minuciosamente descritas, es un excelente manual de aprendizaje. Hoy traigo una receta que preparé el fin de semana.

Tartaleta salada rellena de calabacín y ricotta
Mezcla la ricotta con el huevo batido, el queso parmesano, la ralladura de limón, el ajo , la cucharada de limón y las hierbas aromáticas. Reserva en la nevera.
Corta el calabacín en rodajas finas, sala y deja escurrir durante aproximadamente media hora. Transcurrido ese tiempo, seca el calabacín y tira el agua sobrante.
Extiende el relleno sobre la base de la tartaleta y distribuye las rodajas de calabacín por encima, deja aproximadamente dos centrímetros alrededor de la tartaleta, una vez rellenada, pliega el borde y vierte un hilo de aceite sobre la tartaleta. Pinta los bordes de la tartaleta con huevo batido. Hornea durante 40-60 minutos a una temperatura de 180 °C.
Ingredientes para el relleno:
150 g de ricotta
30 g de huevo
25 g de queso parmesano rallado
Sal al gusto
Ralladura de 1 limón
1 diente de ajo rallado
20 g de albahaca o eneldo finamente picado
1 cucharada de limón
1 calabacín
Ingredientes para la base de la tartaleta:
60 g de agua
60 g de nata
280 de harina
6 g de sal
25 g de azúcar
210 g de mantequilla fría cortada en dados
Mezcla la nata y el agua y métela en la nevera para dejar que se enfríe.
Mezcla la harina, la sal y el azúcar hasta distribuir por completo los ingredientes.
Corta la mantequilla en dados y añádela a la harina, sacude el cuenco para cubrirla y evitar que se funda al tacto con las manos calientes. Aprieta con los dedos los dados de mantequilla. Añade el líquido , vierte solo la mitad y recoge cualquier resto de harina que haya quedado en el cuenco. Añade el resto de la mantequilla y vuelve a apretar. Vuelca la masa sobre la encimera.
Forma una masa y añade harina si fuera necesario. Estira la masa con el rodillo, podrás ver restos de la mantequilla en la masa. Repite el proceso un par de veces. Divide la masa y métela en la nevera durante al menos una hora y media. Se mantiene en perfecto estado en el congelador durante 30 días.
Estira la masa sobre la encimera, espolvorea con harina si fuera necesario para evitar que se pegue, estírala hasta obtener una lámina de unos 2 o 3 mm. Te sugiero que lo hagas sobre una hoja de papel vegetal. Puedes hacer dos tartaletas con la masa.